Nos damos cuenta que para todos, es más importante que
nunca saber adaptarse e innovar, para
mantenerse activo en esta época de recesión, o bien para aprovechar la
situación, fortalecerse y crecer.
Todos debemos estar conscientes de que si queremos tener
éxito en el cambio,es fundamental ser creativo, innovador y flexible.
La mayor parte de las veces, los no emprendedores no le
dan a la creatividad la importancia que se merece, y piensan que es algo
exclusivo de los artistas y de las agencias de publicidad o marketing, sin
embargo no deben olvidar que la creatividad, es la capacidad de encontrar,
imaginar y definir lo nuevo, y que puede aplicarse para lograr los objetivos de
innovación y cambio en su pequeña empresa o en toda actividad humana que desempeñe
cotidianamente.
Un estudio de viabilidad consiste en la recopilación,
análisis y evaluación de diferentes tipos de información con el propósito de
determinar si se debe establecer o no una empresa que conlleve riesgos
económicos. También el estudio de viabilidad resulta útil para evaluar la
posible ampliación o expansión de un negocio ya existente. En términos
generales, los estudios de viabilidad buscan contestar la pregunta sobre si
resulta deseable el establecer o ampliar una empresa a base del rendimiento
económico que se obtendría de la misma. Casi siempre la realización del estudio
es un esfuerzo de equipo con la participación de especialistas en mercadeo,
finanzas, entre otros, pero que necesariamente debe incluir al empresario o
proponente de la empresa. La verdad es que este esfuerzo toma tiempo y cuesta
dinero, pero es imprescindible si tomamos en cuenta que puede nos puede evitar
a que invirtamos mayor tiempo y esfuerzo en una iniciativa con pocas
probabilidades de éxito. El estudio de viabilidad es el paso más crítico antes
de convertir la idea del negocio en realidad e invertir una cantidad de dinero
significativa.
La cosa está en que a veces no nos creemos capaces de
alcanzar aquello que deseamos o nos interesa llevar a cabo y realizarlo, haciéndolo
precisamente realidad, sin pensar que estamos muy jóvenes o muy viejos, sin
tantos recursos económicos o sin tiempo qué invertirle, sin los contactos
adecuados o con un contexto distinto al necesario.
¿Cuántas veces hemos pensado en un proyecto que podría
mejorar la situación de nuestra comunidad pero no la llevamos a cabo por
predecir un fracaso incierto? ¿Cuántas veces hemos dejado de aspirar a algo de
mayor beneficio pero que implica andar un camino tan lleno de obstáculos que preferimos
quedarnos igual?
Hubo un tiempo en que las abejas atraparon todos los
reflectores: comenzaron a desaparecer grandes cantidades de esta especie.
Comenzaron a llover teorías de porqué existía esta baja en la población, y los
que no estábamos tan sensibilizados nos preguntábamos de dónde había salido
tanto interés por las abejas. Quizá la problemática más fuerte sería que ya no
tendríamos miel para los hot cakes.
Sin embargo, la realidad era que conforme las abejas
desaparecían, también se dejaba de polinizar las flores, ocasionando que los
herbívoros ya no tuvieran qué comer y, por consecuencia, tampoco los
carnívoros.
Ahora te pregunto: si todo lo que nos rodea cumple con un
propósito, desde el ser más pequeño hasta el más grande, ¿qué te hace pensar que
tú no puedes lograr aquello que te propongas? Los seres humanos estamos
destinados a ser los administradores del planeta, somos los encargados de
aprovechar al máximo los recursos para que todos los habitantes puedan
desarrollar su naturaleza con el orden que exige. Y esto involucra también
lograr un ambiente más justo con los de nuestra especie.
Una vez que entramos en conciencia de la importancia de
nuestro papel en el mundo, es importante marcar las diferencias entre hacer lo
posible y hacerlo posible, según las capacidades que poseemos:
HACER LO POSIBLE
Quedarse en la zona de confort. No moverse hacia ningún
lado que exija más de lo que estamos acostumbrados a hacer.
Mantener limitados nuestros talentos, habilidades y
virtudes.
Poner en acción únicamente lo que se nos pide.
No tomar iniciativa.
Dejar de ser creativos.
Evitar soñar en grandes proyectos futuros.
Olvidar idear nuevas alternativas.
Esperar a que el destino actúe.
HACERLO POSIBLE
Actuar buscando trascendencia.
Estar en una constante superación y mejora personal.
Ampliar nuestra perspectiva
Trazar nuevos caminos
Pensar
out of the box.
Plantearse proyectos y visualizar las formas para
lograrlos.
Ser capaz de corregir errores y continuar andando.
Aprovechar las oportunidades.
Cuando buscamos volvernos emprendedores sociales, es muy
probable que la situación que nos rodea parezca un laberinto que nos lleva a
todos lados menos a dónde queremos ir: se nos aparece gente que únicamente
critica lo que se hace pero permanece en el lado de hacer lo posible; los
voluntarios no responden como esperamos; la comunidad con que se trabaja no
valora lo que se hace; y, al final, nosotros mismos terminamos echando a saco
roto todo el esfuerzo que dedicamos.
¿Y los que hacen posible? Están aquí. En este blog te compartiré
las herramientas, consejos, ideas, inspiraciones, motivos, motivaciones,
anécdotas, historias, técnicas, metodologías y todo lo relacionado con dejar a
este mundo de una mejor forma de lo que lo encontramos. Este espacio lo
construimos entre todos, por eso te agradezco tus aportaciones, sugerencias,
críticas constructivas, preguntas y respuestas.
Siempre que exista la oportunidad de obtener la mejor
versión de nosotros mismos y del lugar en que habitamos, no habrá límites que
detengan a las ideas.
Para conocer mas sobre este Tema, consulta:
Innovación y Creatividad
Los estudios de viabilidad en los negocios
Guía para elaborar un Plan de Viabilidad
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